Ella esperaba
en la barra mientras bebía una copa de champagne y pensaba en su
niño soldado.
Hacía más de
veinticinco años que no se veían y hoy iban a reencontrarse. Era
imposible no recordar la canción de Aute: ♪Cuéntame
como te encuentras, aunque sé que me responderás muy bien
♪.
Por esas
casualidades del destino habían recuperado el contacto de una
forma tímida pero constante. Se enviaron un email, aportaron algún
dato de sus vidas y se siguieron en una red social.
Ella devoró
con avidez todas las fotos en las que él aparecía y se sorprendió
al topar con una foto de su niño soldado con boina verde, tan
verde como sus ojos verdes, cuando lo conoció. Algo se movió en
su interior y lo achacó a los efectos de la nostalgia. ♪Fue
en ese cine, ¿te acuerdas?, en una mañana al este de Edén,
♪
En las
imágenes de su madurez hubo algo que todavía la sorprendió más.
Los ojos verdes de su niño soldado se estaban haciendo
marrones otra vez. No era un cambio radical y es probable que ni él
mismo lo hubiera notado. Se trataba de pequeños puntos marrones
sobre un fondo verde. Esto hizo que sonase una voz de alarma por como
se encontraría su niño soldado, pero no le hizo caso
pensando que quizás por esta vez, aunque sólo fuera por una vez, su
alarma se equivocara. ♪Ten,
esta foto es muy fea, el más pequeño acababa de nacer.
♪
Empezaron un
juego inconsciente a través de la música. A las primeras canciones
hermosas pero sin mensaje que subían a la red, se sucedieron
aquellas que escuchaban en su juventud y terminaron con las que se
cantaban al oído. Con trabajo, se convenció de que eran
casualidades y no debía darle más importancia. ♪James
Dean tiraba piedras a una casa blanca, entonces te besé
♪
Ahora ella
estaba ahí, de pie, esperando a que su niño soldado llegara
mientras en su cabeza sólo sonaba música, cuando oyó su voz. Se
giró y sintió como su corazón se volvía del revés hasta
marearse. Al besarse en la mejilla su piel volvió a ser el mejor de
los manjares y su olor el mejor de los vinos. Aún mareada y sin
saber como manejar toda esa explosión de sentimientos, en su cabeza
sólo sonaba Aute:
♪
Fue
en ese cine, ¿te acuerdas?,
En
una mañana al este de Edén,
James
Dean tiraba piedras
A
una casa blanca, entonces te besé.
Aquélla
fue la primera vez,
Tus
labios parecían de papel,♪
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