La historia sigue viva.

Esta es la historia de una mujer en el final de los cuarenta que vuelve a encontrar el amor cuando lo había desterrado para siempre.

No es un amor otoñal como cabía esperar y haría de ésta una historia previsible. Es al amor adolescente que entra en la vida sin llamar.

Lleno de pasión y confianza ciega. Cargado de complicidad y suspiros lanzados al aire.

Lo que iba a ser el Blog más corto de la historia va camino de convertirse en el Blog más largo de la historia.

Esta historia es real y lo sé porque es mi historia.

domingo, 3 de febrero de 2013

Por una canción, que no daría porque me cantaras al oído una canción



Ella esperaba en la barra mientras bebía una copa de champagne y pensaba en su niño soldado.
Hacía más de veinticinco años que no se veían y hoy iban a reencontrarse. Era imposible no recordar la canción de Aute: ♪Cuéntame como te encuentras, aunque sé que me responderás muy bien ♪.

Por esas casualidades del destino habían recuperado el contacto de una forma tímida pero constante. Se enviaron un email, aportaron algún dato de sus vidas y se siguieron en una red social.
Ella devoró con avidez todas las fotos en las que él aparecía y se sorprendió al topar con una foto de su niño soldado con boina verde, tan verde como sus ojos verdes, cuando lo conoció. Algo se movió en su interior y lo achacó a los efectos de la nostalgia. ♪Fue en ese cine, ¿te acuerdas?, en una mañana al este de Edén,

En las imágenes de su madurez hubo algo que todavía la sorprendió más. Los ojos verdes de su niño soldado se estaban haciendo marrones otra vez. No era un cambio radical y es probable que ni él mismo lo hubiera notado. Se trataba de pequeños puntos marrones sobre un fondo verde. Esto hizo que sonase una voz de alarma por como se encontraría su niño soldado, pero no le hizo caso pensando que quizás por esta vez, aunque sólo fuera por una vez, su alarma se equivocara. ♪Ten, esta foto es muy fea, el más pequeño acababa de nacer.

Empezaron un juego inconsciente a través de la música. A las primeras canciones hermosas pero sin mensaje que subían a la red, se sucedieron aquellas que escuchaban en su juventud y terminaron con las que se cantaban al oído. Con trabajo, se convenció de que eran casualidades y no debía darle más importancia. ♪James Dean tiraba piedras a una casa blanca, entonces te besé

Ahora ella estaba ahí, de pie, esperando a que su niño soldado llegara mientras en su cabeza sólo sonaba música, cuando oyó su voz. Se giró y sintió como su corazón se volvía del revés hasta marearse. Al besarse en la mejilla su piel volvió a ser el mejor de los manjares y su olor el mejor de los vinos. Aún mareada y sin saber como manejar toda esa explosión de sentimientos, en su cabeza sólo sonaba Aute:

Fue en ese cine, ¿te acuerdas?,
En una mañana al este de Edén,
James Dean tiraba piedras
A una casa blanca, entonces te besé.
Aquélla fue la primera vez,
Tus labios parecían de papel,

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