Perdona amor
si no sé como explicarte todo lo que siento. Busco fórmulas y
palabras que diseño en hojas de papel porque cuando te miro a los
ojos mis labios se paralizan, mi garganta se queda seca y sólo puedo
bucear en tu interior intentando averiguar cuanto me quieres. Tendría
que encontrar la forma de poder decírtelo al oído para que tu
confianza en mi sea instantánea y esta tardanza no te mate y te deje
coronar la cima, sentarte y disfrutar de las vistas.
Perdona amor
si me siento insegura al mostrarme desnuda ante ti. Busco la manera
de borrar mis defectos y darte toda la belleza que hay en el mundo en
un solo cuerpo para que no tengas que buscar más, para que no
quieras encontrarte con otros brazos que no sean los míos. Dibujo en
los espejos el talle, la cintura y las caderas perfectas para el
amor, imaginando estar hecha de una materia que no puedas nunca
rechazar.
Perdona amor
si no logro estar a tu lado cuando más lo necesitas. Busco alas en
mi espalda cada vez que me levanto por la mañana y cada vez que me
acuesto en esta cama vacía de ti. Intento volar montada en cada una
de las nubes que veo pasar por mi ventana y subirme a lomos de cada
ráfaga de viento para llegar a ti y cuando no lo consigo, grito tu
nombre al firmamento con la esperanza de que me oigas cantarte mi
amor.
Perdona amor
si he vuelto tu vida del revés. Busco tela y tijeras para cortarte
un patrón en el que te puedas refugiar de toda tormenta, de toda
tempestad. Y cuando entran las aguas por cualquier esquina, corro
rápida a por hilo y aguja para reparar la brecha y que tu
calma no se altere amor mío. Y en una de éstas, lograré ser la
costurera más habilidosa de todo el reino.
Perdona amor
por quererte tanto y dejar que me domine una posesión egoísta que
no dejará que te vayas de mi lado.
Perdona amor
por amarte con pasión cuando puedas necesitar ternura o amarte con
ternura cuando puedas necesitar pasión.
Perdona amor
por hacer de ti mi vida sin querer respirar otro aire que no huela a
ti ni alimentarme de algo que no seas tú.
Perdona amor
por no querer besar otros labios, ni sentir otra piel, ni mirar otros
ojos, ni escuchar otra voz.
Perdona amor
por haberme enamorado de ti.
Te perdono...
ResponderEliminarPor haberme echo sentir...
Por revivir mi ilusión, por volver a sentir aquel niño que fui, por hacerme quererte, por tocarme el corazón, por creerme que estoy vivo, que aún se amar, que respiro cada uno de tus suspiros, por ver el amor en tus ojos, por besarme como tu me mostraste, por sentirme a tu lado, por dormir en el mio, por aceptar y desear mis caricias, por prestarme tu espalda para perderme en ella...
Por todo esto y muchas cosas más que me hacen adorarte, te perdono.